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"La presión de los golpistas puede funcionar"

AP
"Hay una presión psicológica sobre las personas que están aquí hace más de una semana y que están cansándose. Creo que con el pasar del tiempo eso puede funcionar", afirma el diplomático brasileño.

Marcela Rocha
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El diplomático brasileño Lineu de Paula, representante brasileño en la embajada de Tegucigalpa (Honduras), le relata a Terra Magazine como está la situación dentro del local: Tenemos comida, agua e internet; Zelaya está cansado, el ejército presiona. "Eso es típico de los lugares sitiados: presión, presión, presión. Creo que con el pasar del tiempo eso puede funcionar", admite.

"Salir de aquí derrotado será una gran humillación para Zelaya, y el país seguirá en un limbo jurídico y diplomático", dice Lineu.

Lineu Pupo de Paula es diplomático hace 28 años. Ya fue asesor del ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, y hoy responde directamente a él. Su tarea es mantener el orden en la embajada y garantizar que no realicen reuniones políticas.

"Zelaya se excedió al expresarse y en algunos comunicados. El ministro Celso Amorim me llamó por teléfono y me pidió que hablara con Zelaya. Anoche mismo lo hice y ahora está más comedido. Es difícil ser comedido, pero entendió el mensaje, sabe que está acá como invitado", afirma el diplomático.

El gobierno Micheletti emitió un decreto por el cual suspende por 45 días las garantías constitucionales; la emisora local Radio Globo fue invadida y cerrada por militares. "Creo que fueron medidas bastante significativas", dice Lineu.

Este lunes, el golpe completó tres meses. Según el diplomático, el ejército hondureño está particularmente preocupado. El último 28 de junio, el presidente Manuel Zelaya fue derrocado por una junta militar y deportado, en pijamas, hacia Costa Rica.

El presidente del Congreso de Honduras, Roberto Micheletti, subió a la Presidencia afirmando que no se trataba de golpe de Estado. Zelaya, entonces, fue prohibido de regresar al país.

Luego de sucesivas amenazas de cruzar las fronteras, Zelaya finalmente lo hizo el lunes pasado. Él está refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Lea abajo la íntegra de la entrevista.

Terra Magazine - ¿Usted cree que será posible mantener el orden en la embajada? ¿Hay movilización atípica de las tropas?

Lineu de Paula - Desde las cinco de la mañana los helicópteros no pararon. Desde aquí podemos ver más al ejército. Pero no van a invadirnos. No hay ninguna posibilidad de que eso ocurra. O sea, lo que hay es una presión psicológica sobre las personas que están aquí hace más de una semana y que están cansándose. Eso es típico de los lugares sitiados: presión, presión, presión. Creo que con el pasar del tiempo eso puede funcionar.

¿Cómo Zelaya viene reaccionando a esa presión?

Aparentemente está muy tranquilo. Lo miro y veo una persona cansada.

¿Usted cree que eso va a facilitar un entendimiento con Micheletti?

Él está dispuesto a encontrar un acuerdo. Micheletti está irreductible y Zelaya lo está aguardando. Salir de aquí derrotado será una gran humillación para Zelaya, y el país seguirá en un limbo jurídico y diplomático.

El gobierno de facto de Honduras emitió un decreto por el cual suspende por 45 días las garantías constitucionales; la emisora local Radio Globo también fue cerrada. ¿Usted cree que eso debilitará la resistencia al golpe?

Creo que fueron medidas bastante significativas. La preocupación del gobierno de facto es que el golpe completa tres meses. Estaban muy preocupados con lo que podría ocurrir, están particularmente preocupados.

Una comisión de parlamentares brasileños quieren viajar a Honduras, ¿qué piensa usted de esa iniciativa?

Me imagino que lo hayan combinado con el parlamento hondureño, porque si no lo combinaron previamente será difícil incluso que entren al país. Creo que la ayuda del Congreso brasileño es importante.

¿Usted cree que esta crisis en Honduras pueda haber contribuido para que Brasil se firme como un líder pacificador en el continente?

Es una buena pregunta.

¿Por qué Zelaya escogió a Brasil?

No lo sé. Creo que nos haya escogido porque siempre tuvimos una diplomacia confiable. Nosotros no sabíamos que él vendría, si lo supiésemos nos hubiéramos organizado mejor, con teléfonos, camas y agua caliente.

¿Sólo tienen agua helada?

Ni me lo diga (se ríe).

¿Cómo es, en general, la situación dentro de la embajada?

Estamos encerrados aquí adentro, cercados. No ocurre casi nada. La ciudad está un caos. Zelaya se despierta tarde, hoy (lunes) aún no lo he visto. La tensión es muy grande, necesitamos descansar. La embajada es muy grande y el piso de arriba está bien organizado y limpio. Tenemos el mínimo de comodidad.

¿Y la privacidad?

Yo tengo un dormitorio, que era la sala del ministro consejero. Duermo en un colchón de aire. Mi privacidad está más que respetada. En la sala al lado, que es más grande, están acomodados Zelaya, su esposa, el hijo, la novia del hijo y otros dos asesores.

¿Y los víveres están siendo entregados?

Sí, tenemos mucho alimento, recibimos muchas donaciones. No falta nada en materia de comida. El problema es estar aquí, es estar presos, sin poder salir y en tensión constante. Eso es lo que cansa más. Yo, como diplomático responsable por controlar la ocupación del espacio interno, cuido que no se ocupen todos los espacios, que no estropee nada y que no se haga política aquí adentro. Eso es lo principal: no permitir que se haga política.

¿Usted cree que podrá controlarlo?

Zelaya se excedió al expresarse y en algunos comunicados. El ministro Celso Amorim me llamó por teléfono y me pidió que hablara con Zelaya. Anoche mismo lo hice y ahora está más comedido. Es difícil ser comedido, pero él entendió el mensaje, sabe que aquí está como invitado. Ellos son muy educados y el lugar está muy bien organizado. Tal vez yo salga y Francisco Cantunda (NR: encargado de negocios de la embajada en Honduras) asuma aquí.

Nuestra llamada cae continuamente. Esta es la tercera vez¿

Pienso que pueda haber algún bloqueador de telefonía móvil. Las llamadas no duran nada.

¿Hay corte de energía?

Mire, yo tengo luz, agua e Internet.

¿Wireless?

Por cable. También funciona el teléfono fijo.

(Atiende otro llamado)

Mire, no dejo de recibir llamados. Hay 20 periodistas allí afuera que quieren entrar.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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