
|
AFP
El diputado demócrata Barney Frank, principal impulsor de la iniciativa de ayuda a los deudores hipotecarios.
|
Pablo Calvi
Nueva York, Estados Unidos
Es el fin del principio y no el comienzo del fin, como Hank Paulson, Secretario del Tesoro, había anunciado hace poco menos de un mes. La crisis hipotecaria que comenzó a golpear a los Estados Unidos a comienzos del año pasado no sólo no cede, sino que ya empieza a cobrarse sus primeras víctimas.
Según un informe que se hizo publico la semana pasada en el Congreso norteamericano, a unos tres millones de deudores hipotecarios les resultará difícil o imposible cumplir con los pagos de sus deudas en los próximos dos meses. Y a esos tres millones podrían agregarse al menos unos dos millones más para fin de año.
Con potencialmente cinco millones de familias afectadas, el ala republicana en el Senado -en donde desde la semana pasada se está debatiendo una ley de apoyo a los pequeños deudores- impulsa a marcha forzada la aprobación para el 4 de julio de un fondo de ayuda de 300 mil millones de dólares que servirán para refinanciar las hipotecas de al menos unos 400 mil deudores.
La ley, que muchos analistas consideran insuficiente, les permitirá a ciertos deudores refinanciar sus hipotecas en riesgo y convertirlas en préstamos de tasa fija a 30 años, respaldados por el gobierno nacional. Sin embargo, la ayuda sólo les llegaría a aquellos deudores cuya situación no sea desahuciada.
Barney Frank, diputado demócrata por Massachussets y el principal impulsor de la nueva ley, dijo el viernes que con los nuevos informes sobre hipotecas impagas posiblemente, luego de esta medida, "se necesiten muchas otras más" para despejar definitivamente la crisis. "El Congreso debe reunir esfuerzos y aprobar una ley eficiente que ayude a nuestros ciudadanos a conservar sus hogares", dijo el jueves pasado el presidente George W. Bush.
El grueso de las deudas hipotecarias en jaque son las que millones de americanos adquirieron doblemente sobre sus hipotecas. Las denominadas "hipotecas secundarias" fueron durante el boom inmobiliario de los 90 una fuente muy común de ingreso en amplios sectores de la clase media e incluso una forma común de comprar una propiedad casi sin aportar capital propio. Con el colapso de la burbuja inmobiliaria el año pasado, muchos de los que adquirieron este tipo de hipotecas quedaron atrapados entre cuotas imposibles de pagar y propiedades que difícilmente llegan al valor de cancelación de sus deudas.
En una su visita de ayer martes a la ciudad de Little Rock, Arkansas, el presidente Bush mantuvo una charla con los líderes de la comuna para conocer personalmente detalles sobre el impacto de la crisis en la región. Destinada originariamente a recaudar fondos para la campaña del candidato republicano John McCain, la visita tuvo además la intención de enviar una señal de alerta al Congreso para apurar la aprobación del paquete de apoyo.
Según RealtyTrac Inc, una compañía californiana que registra en todo el país las hipotecas vencidas, el número creció, en el estado de Arkansas, un alarmante 27%: de 11 mil a más de 14 mil viviendas a punto de ser reclamadas por los bancos a fines de julio. Arkansas, sin embargo, ocupa un relativamente cómodo puesto 26 en el ranking de los estados más afectados del país. Ese dato habla por sí solo de la magnitud de la crisis.
Terra Magazine