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El otro conflicto latente en UNASUR

Paola Ugaz
Ayacucho, Perú

Esta semana, los gobiernos de Michele Bachelet, Alan García y Evo Morales se han visto envueltos en dimes y diretes sobre la salida ansiada de Bolivia al Pacífico y que depende de Chile y de la anuencia de Perú; así como la demanda peruana ante el Tribunal de la Haya por la demarcación marítima con Chile.

El pasado domingo, el presidente de Perú, Alan García denunció al diario chileno "La Tercera" que existe un pacto "secreto" entre Chile y Bolivia de 13 puntos, y que el presidente boliviano, Evo Morales "es sumiso" hacia el gobierno chileno que es presidido por Michele Bachelet.

"Usted negociará su asunto del mar, que viene cada cierto tiempo como las olas del mar. Pero como hace tiempo no se escucha eso, me parece que usted ya renunció a toda aspiración", señaló García.

La respuesta de Bolivia no se hizo esperar y el presidente Evo Morales respondió: "Alan García es un pro capitalista, pro neoliberal al cien por cien- al presidente Alan García, el querido hermano, compañero chabacano vecino, no hay sumisión; lo que sí hay es sumisión de Alan García hacia Estados Unidos".

Para el Canciller chileno, Mariano Fernández, las declaraciones de García son parte de la "nostalgia" por la guerra que ganaron frente a los peruanos y que provocó mayores tensiones con los peruanos.

Así, el Ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde dijo que "es un comentario que va a contrapelo de la historia. Es un comentario muy infeliz. El Tratado de 1929 cierra una etapa muy dolorosa en las relaciones, privó a Tacna de su puerto natural que era Arica y creó unas condiciones para que hubiese certeza y seguridad de que Tacna tuviera acceso al mar".

"Eso no es nostalgia. Eso es un tratado internacional que puso fin a una etapa muy dolorosa en la historia del Perú. Los intereses del Perú no son un tema de nostalgia", añadió.

Por ello, el mandatario peruano ha afirmado antes de viajar a Bariloche que "América quiere saber sobre los tratos de Bolivia para salir al mar" y que en la UNASUR, el tema principal serán "las bases norteamericanas en territorio colombiano", así como además buscará realizar las "necesarias preguntas" sobre Bolivia y Chile.

Hasta antes que se embarque la delegación peruana que viajó rumbo a Bariloche, Terra magazine no pudo confirmar que el gobierno peruano proponga el tema sobre la salida al mar de Bolivia en la UNASUR.

Chile, por su parte, ha descartado de plano que se toque este tema.

Al respecto, el Canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, señaló al diario "El comercio" que "cuando García dice que América quiere saber significa que la mediterraneidad boliviana es uno de los temas en los cuales ha habido mayor reacción de la región a favor de Bolivia. Bolivia tiene una gran capacidad a través de los años de convocar la solidaridad de América Latina para buscar una salida a su enclaustramiento".

Además el jefe de la diplomacia peruana confirmó la alianza tácita con Colombia al reafirmar el respaldo a que instale bases militares dentro de su territorio: "respetamos y creemos conveniente que los países sientan que la decisión colombiana no es una amenaza"..."para eso hay que ser transparentes, dar medidas de confianza y garantías de que el acuerdo es luchar contra el narcotráfico y la guerrilla".

Para García Belaúnde, el reto a superar en Bariloche será "difícil, delicado y complejo y pondrá a prueba la capacidad que tenemos los sudamericanos de encontrar un espacio de convergencia".

En tanto, el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) afirmó que García "debe recordar que "las relaciones entre los estados deben tratarse por los canales correspondientes y no por los medios de comunicación".

"Me preocupa que el presidente no se haya asesorado adecuadamente con profesionales de Torre Tagle ante de esa entrevista. Podría ser que el presidente haya hecho aflorar sus sentimientos más profundos sobre el tema de las relaciones bilaterales con los vecinos. Pero las relaciones internacionales son institucionales, no son personales", concluyó.

Para el líder nacionalista, Ollanta Humala con sus declaraciones, el presidente peruano "tensiona las relaciones en Sudamérica".

"García lo único que logra con sus declaraciones y actitudes es tensionar la relaciones en Sudamérica. Quisiéramos que García nos diga ¿cuál es su política exterior para América Latina, más allá de los TLC y el apoyo irrazonable a Colombia?", expresó al tiempo que añadió que su actitud respecto a Bolivia es "impertinente y displicente" porque compromete a "dos pueblos históricamente hermanados".

Desde que ingresó a su segundo mandato, en julio de 2006, García buscó tener una relación con Chile mejor y distinta que la de su antecesor Alejandro Toledo e incluyó en su primera gira como presidente electo, saludar a la presidenta Michele Bachelet en Santiago así como impulsar un acuerdo comercial con Chile, que se encuentra en disputa en el Tribunal Constitucional (máxima instancia judicial del país andino).

Este cambio de actitud en el gobierno de García no impidió que se formalice la demanda peruana en la Corte Internacional de Justicia del Tribunal de la Haya, en el 2008, para que se dirima la delimitación marítima entre Perú y Chile; hecho que constituye para el Palacio de la Moneda el "principal óbice" entre las relaciones de ambos países.

Para el analista político de "La república", Mirko Lauer, la entrevista de García al diario chileno "La Tercera", "le ha servido para reiterar un par de temas de su política de complementariedad y competencia frente a Chile. El principal efecto de sus declaraciones será ubicar a la figura de Morales como un fenómeno menor frente a la relación entre los dos países del Pacífico Sur".

La desconfianza de Perú en los tratos secretos de Chile y Bolivia se agudiza por el elevado armamentismo chileno, según el Jefe de la diplomacia peruana, quien ha señalado que "es una preocupación legítima de los peruanos el armamentismo chileno. Creo que los peruanos deben saber que existe un Estado que está en capacidad de defender con una sólida capacidad disuasiva.

"Pero hay un dato que nadie comprende, que es cómo se gasta tanta plata en armamentos cuando no hay conflictos, cuando no es una región en guerra ni nadie se imagina que estamos cerca de eso. Creo que hay una preocupación muy legítima en la sociedad peruana y espero que pueda en algún momento tratarse con serenidad", concluyó.

En la cita de Bariloche, cuando se juegue el partido sudamericano, seremos testigos en que acabarán las amenazas que se han lanzado los gobiernos de Perú, Bolivia y Chile desde las tribunas del estadio.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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