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EFE
"'Paralización nacional' es el grito de los hondureños. Los servicios públicos pararon, y los docentes no están dictando clases en las escuelas y universidades".
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Marcela Rocha
Sao Paulo, Brasil
"Me están persiguiendo y amenazando de prisión. Todos estamos moviéndonos con miedo de la policía, pero seguimos adelante", dice Rafael Alegría, coordinador de la Vía Campesina de América Central y hondureña, organización que encabeza las movilizaciones en contra el golpe de estado en Honduras, ocurrido el último domingo, 28 de junio.
Aun bajo amenazas de ser detenido, el presidente hondureño depuesto, Manuel Zelaya, aceptó la propuesta que le hizo el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, para regresar a su país con él y con representantes de gobiernos amigos. El propósito es recuperar el poder que pasó a las manos de Roberto Micheletti, ex presidente del Congreso, un conocido empresario y político del Partido Liberal, que llegó a la presidencia gracias al golpe de estado.
"Estamos preparándonos para ese regreso y para ver en qué resulta", dijo Alegría, sin ocultar su preocupación. "Paralización nacional" es el grito de los hondureños. Los servicios públicos pararon, y los docentes no están dictando clases en las escuelas y universidades. "Y así esperamos que (el movimiento) se mantenga", afirma en entrevista a Terra Magazine.
Honduras está entre los países más pobres de las Américas. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD), el país tiene un índice de Desarrollo Humano (IDH) promedio de 0,7, en una escala del 0 al 1. Ocupa el 115° puesto en la lista mundial. En el continente, sólo está adelante de Bolivia, Guatemala y Haití. Y el PIB per capita de Honduras es de 3.400 dólares, aproximadamente tres veces inferior al de Brasil.
El presidente derrocado anunció que el pueblo está armado. Lo que genera preocupación entre los grupos de resistencia:
"Tenemos que tomar cuidado con eso. Creo que si nos armásemos, estaríamos justificando la violencia del Ejército y de las Fuerzas Armadas. La represión sería aún más violenta. Más de 50 personas quedaron heridas. Hasta el momento".
Soldados hondureños condujeron a Zelaya a Costa Rica. Desde allí, él se reunió en Managua con varios presidentes latinoamericanos que le prestaron su solidaridad. Rafael Alegría destaca que el bloqueo comercial impuesto por los gobiernos de Nicaragua, Guatemala y El Salvador en contra el gobierno de facto, es muy significativo.
"Es un gobierno ilegítimo y que no podrá mantenerse ante las presiones de las comunidades internacionales", dice Alegría.
Terra Magazine - ¿Cómo fue organizado el golpe?
Rafael Alegría ¿ En marzo, el presidente Zelaya anunció que promovería una consulta popular para saber si el pueblo deseaba una nueva Constitución y organizar una asamblea constituyente con representantes de los indígenas, campesinos y obreros. Porque necesitábamos crear una Constitución más democrática y participativa.
¿La anterior no correspondía a los anhelos de los hondureños?
No. Es muy antigua, obsoleta. Fue elaborada, reformada, condicionada y está a servicio del Partido Liberal, de Roberto Micheletti. Ellos la reformaron y violaron apenas a su servicio. El presidente Zelaya mostró que las relaciones con el neoliberalismo fracasaron y que se consolidaron las relaciones con la ALBA y con los países más progresistas de América Latina.
¿Y eso llevó al golpe?
Zelaya apuntó a la posibilidad de haber una reforma económica, política y constitucional en el país, y eso generó rabia y odio en el sector del poder de Honduras. Ellos, entonces, comenzaron una gran campaña de desinformación, para quitarle la legitimidad a esa consulta popular. Pasaron a manipular las fuerzas armadas de Honduras y las llevaron, el domingo, al golpe de estado, caracterizado por ser de ultraderecha, fascista. Encabezando la situación está Micheletti, ex presidente del parlamento hondureño.
¿Hay alguna resistencia organizada contra el golpe?
Desde ese día, cuando vimos el golpe, alrededor de las siete de la mañana, comenzamos a concentrarnos delante de la cada de gobierno. Alrededor de 20 mil personas. Estábamos allí para resistir al golpe. Las personas se quedaron allí toda la noche. Continuábamos movilizando a la gente en todo el país. Decretamos la paralización nacional de todos los servicios públicos y esperamos que así se mantenga, indefinidamente. Los docentes no están dictando clases en las escuelas y universidades. Todo está parado.
¿Y qué rol juega la Vía Campesina en esa movilización?
Encabezamos la movilización de resistencia. Claro, junto a otros compañeros de movimientos sindicales y populares. Me están persiguiendo y amenazando de prisión. Todos estamos moviéndonos con miedo de la policía, pero seguimos adelante. La Vía Campesina internacional ya se solidarizó con nosotros.
¿Y ahora qué pretenden hacer?
El jueves, Zelaya pretende volver al país acompañado por el Secretario General de la OEA y por comisiones de los gobiernos amigos. Estamos preparándonos para ese regreso y para ver en qué resulta.
¿La lucha armada es una alternativa de resistencia?
El presidente derrocado anunció el que el pueblo se está armando. Tenemos que tomar cuidado con eso. Creo que si nos armásemos, estaríamos justificando la violencia del Ejército y de las Fuerzas Armadas. La represión sería aún más violenta. Más de 50 personas quedaron heridas. Hasta el momento. Ese es el panorama...
¿Cuál es su evaluación sobre la posición de los organismos internacionales? ¿Y la del presidente Obama?
Muy positivo. La comunidad internacional rechazó de forma contundente el golpe de estado y se solidarizaron con el gobierno electo de Honduras. Dejaron claro que sólo reconocen al gobierno del presidente Zelaya y acordaron su restitución inmediata. Incluso, el embajador de Estados Unidos anunció la medida del presidente Obama y solicitó la libertad de los detenidos en la manifestación pública. Eso es muy significativo. Es un gobierno ilegítimo y que no podrá mantenerse ante las presiones de las comunidades internacionales. Los gobiernos de Nicaragua, Guatemala y El Salvador cerraron las fronteras e interrumpieron sus relaciones comerciales con Honduras. Eso es muy significativo.
¿Están en contacto con Zelaya?
Estamos en contacto permanente con Evo Morales, con Hugo Chávez y también con el presidente Zelaya.
Terra Magazine