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EFE
Ambos presidentes firmarán acuerdos para extraer el gas en el Golfo de Guayaquil. La estatal venezolana, PDVSA, estaría dispuesta a invertir 40 millones de dólares.
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Tadeu Breda
Quito, Ecuador
En este fin de semana el venezolano Hugo Chávez visita por quinta vez el Ecuador desde que Rafael Correa asumió como presidente del país, hace poco más de dos años. La amistad entre los dos liderazgos políticos nació en 2005, cuando el mandatario ecuatoriano era apenas ministro de Economía, "un muchacho" en las palabras de Chávez.
Hoy Rafael Correa es considerado por algunos como el hombre que trajo estabilidad política al Ecuador. En los dos años y cuatro meses que van de su primer gobierno, logró la aprobación de una nueva Constitución, favorable a su proyecto político, y transformó su partido en la principal fuerza política del país. La reelección presidencial que ganó con el 51% de los votos, además de ganar las mayorías en la asamblea nacional, con el 45,7% de los votos para Alianza País, su partido, más otro 7% que le aportan tres partidos aliados.
Además, implementó una serie de medidas sociales y económicas que -por lo menos en el discurso- le acercan al Socialismo del Siglo XXI propuesto por su colega venezolano.
Con la reelección en sus manos, Correa ha dicho que su Revolución Ciudadana recibió un "espaldarazo político" y prometió una "aceleración y profundización" de los cambios que viene aplicando en Ecuador. Sin embargo, transcurrido aproximadamente un mes de su sexto y más reciente éxito electoral, el presidente no ha dado señales claras de esta radicalización.
Y ahora, ¿qué?
Uno de los principales motivos de la visita de Hugo Chávez es preguntarle a Rafael Correa si realmente la Revolución Ciudadana irá profundizarse y, en caso afirmativo, qué rumbo tomará. Éste es el análisis de Guillaume Long, profesor investigador de la Facultad Latino Americana de Ciencias Sociales (FLACSO).
"Es un contexto post-electoral para los dos países, más para Ecuador que para Venezuela, pero en ambos se pueden dar cambios. El referéndum que ratificó la posibilidad de reelección presidencial ilimitada en Venezuela, ya sabemos que fue un proceso de radicalización del bolivarianismo en el país", explica el analista a Terra Magazine.
A su vez, la victoria de Correa -según Long- hace especular cuáles serán los próximos pasos tanto en el plano doméstico como en el internacional. "Como Correa va a tener cuatro años en el poder, será un momento en el que los dos presidentes van a poner las cartas sobre la mesa. Hay ciertos tipos de cooperación entre Venezuela y Ecuador que son bastantes modestos. Será la hora de ver si hay voluntad política en Ecuador para que se amplíen, profundicen y radicalicen".
En la agenda del encuentro están previstas reuniones para discutir una serie de acuerdos bilaterales en soberanía energética, financiera, comercial y de conocimiento, además de proyectos de cooperación y programación de metas conjuntas para 2009.
Refinería
Sin embargo, el tema de mayor interés para el gobierno ecuatoriano respecta a los planes de construcción de la Refinería del Pacífico. Ésta es fruto de una negociación antigua de los dos países, pero que todavía está en fase de estudios técnicos y ambientales. La intención de Rafael Correa es conseguir capital y tecnología venezolana para reducir la dependencia externa del Ecuador en derivados del petróleo.
"La refinería traería una inversión de 5.000 millones de dólares, los cuales son muy bienvenidos para un país que necesita divisas en este momento. Hay una buena parte de la planificación a futuro de Petroecuador que depende enormemente de una relación mucho más cercana con PDVSA", dijo a Terra Magazine Pablo Andrade, experto en Estudios Sociales y Globales de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB).
El gobierno ecuatoriano espera que la construcción de la Refinería del Pacífico empiece en 2010 y esté lista en cuatro años. Eso si los problemas ambientales del proyecto -señalados por la ex asambleísta constituyente, Martha Roldós- no acaben por impedir su ejecución.
Canje petrolero
Además de la refinería, el tema petrolero tiende a tener dos ramificaciones más en esta visita de Chávez a Quito. Uno de ellos respecta al acuerdo que en 2008 ha canjeado 173 millones de dólares en crudo ecuatoriano por derivados venezolanos -sobre todo gasolinas y diesel-.
En los últimos dos años se ha logrado para el Ecuador un ahorro de entre 200 y 250 millones de dólares con el programa.
Para Guillaume Long, de la FLACSO, Correa tiene interés en mantener el trueque. "Aquí se subsidia la gasolina, pero es una gasolina fundamentalmente importada. El país no produce derivados de petróleo. Ésta es una de las metas de la refinería, pero mientras no se la construye, el acuerdo con Venezuela nos provee de derivados no exactamente a precios preferenciales, sino más bien con facilidad de pagos".
Gas
La otra cara del diálogo petrolero entre Chávez y Correa descansa bajo los yacimientos de gas que existen en el Golfo de Guayaquil. Según el Ministerio de Minas y Energía ecuatoriano, la estatal venezolana estaría dispuesta a invertir un monto de 40 millones de dólares en las reservas de la Isla Puná.
"La explotación correrá por cuenta de una compañía mixta en la que el estado ecuatoriano tendrá el 70 por ciento de participación y PDVSA, los 30 por ciento restantes", sostuvo el ministro Derlis Palacios.
No en vano, el gobierno evalúa que las negociaciones bilaterales que más han avanzado son las que envuelven el petróleo, principal fuerza de la diplomacia venezolana. En esta semana, Chávez visitó Argentina y recibió en Caracas al presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes. En la agenda, estaban los acuerdos petroleros.
Deuda
El tema más difícil a ser tratado por los dos presidentes será la deuda de 130 millones de dólares que el gobierno venezolano mantiene con 19 empresas ecuatorianas.
Como el sistema de pagos de las exportaciones del Ecuador a Venezuela pasa obligatoriamente por una comisión de administración de divisas ligada al gobierno, la cancelación de los débitos depende del ejecutivo. Como solución, los empresarios plantean que la administración ecuatoriana retenga los 130 millones de dólares del pago por las importaciones que se realicen desde Venezuela.
Pablo Andrade, analista de la UASB, cree que Rafael Correa "tiene en este momento la oportunidad de dar un mensaje muy claro a los empresarios ecuatorianos, a los que ve como puntales de lo que es posible hacer con estrategias diferentes de exportación".
La industria es sin duda un sector que el gobierno desea fortalecer. La señal más clara de ello fue la divulgación del Plan Nacional de Desarrollo esta semana. Según la Secretaria Nacional de Planificación, la meta del correísmo es cambiar el modelo económico ecuatoriano. Hoy -y desde siempre- el país tuvo una base primario-exportadora. Dentro de 16 años, Correa pretende construir un Ecuador terciario-exportador, pasando por un proceso gradual de sustitución de importaciones e inversión tecnológica.
"Sería una señal muy clara ante esos empresarios de que el estado puede actuar a su favor y que conviene alinearse y cooperar con este estado, una vez que tienen mucho qué ganar con él", subraya Andrade. "Si el gobierno deja pasar esta oportunidad por creer que el presidente Chávez va a ser menos generoso en su cooperación en otras áreas, yo diría que ésta es una muy mala señal hacia los sectores empresariales domésticos".
Festejo
Después de tratar de todos estos temas, el domingo Hugo Chávez y Rafael Correa asistirán juntos a las conmemoraciones del 187 aniversario de la Batalla del Pichincha. En el episodio, Antonio José Sucre -uno de los mayores próceres de la independencia grancolombiana al lado de Simón Bolívar- emprendió la derrota de las fuerzas leales a España y condujo a la liberación de Quito.
Terra Magazine