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Antônio Cruz/Agência Brasil
La ex ministra de Medio Ambiente Marina Silvia, que debuta como columnista de Terra Magazine.
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Bob Fernandes
San Pablo, Brasil
Es una de las voces más respetadas del mundo en cuestiones de medio ambiente. En el resto del planeta es señalada como una de las personalidades más influyentes de principios del siglo XXI, como reconoció hace poco, a su paso por Brasil, la primera ministra de Alemania, Angela Merkel. Lo mismo había hecho en una de sus tapas la revista Time años atrás. Ella, Marina Silva, hasta hace poco ministra de Medio Ambiente del gobierno de Lula y ahora de regreso en el Senado, debuta hoy como columnista en Terra Magazine.
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La ministra de Medio Ambiente desde 2003 dejó su cargo el día 13 de mayo de 2008. Al escoger retirarse, dijo:
- Es mejor ver el hijo vivo en el regazo de otro, a verlo desfallecer en el propio regazo.
En 1997 Marina Silva fue homenajeada por el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas. En aquel momento fue elegida como una de las 25 mujeres del mundo que representaban la acción por la vida de la Tierra. Diez años después, la ONU volvería a reconocer la importancia de su lucha por la selva amazónica y por quienes la habitan. Le otorgó el premio "Champions of the World".
Tuvo asimismo una secuencia de reconocimientos a su valor otorgados por los medios y por otras instituciones. La revista Forbes Brasil coloca a la senadora entre las Mujeres más influyentes del país (2006). Mientras la Fundación Ecología y Desarrollo, de España, le concedió en 2003 el Premio al Desarrollo Sustentable.
Marina Silva nació en Acre el 8 de febrero de 1958, y llegó al Senado por primera vez en 1994, electa por el Partido de los Trabajadores (PT). Fue reelegida en 2002 y, después de cinco años y medio, retorna a la vida parlamentaria.
En 1984, junto al ambientalista Chico Mendes, la senadora participó de la fundación de la CUT (Central Única de los Trabajadores), en Acre. Chico Mendes como coordinador y ella como vice. Dos años después Marina se afilió al PT para lanzarse como candidata a diputada federal. No fue electa. En 1998 se convirtió en la concejal más votada de Rio Branco. A la Cámara Federal llegó recién en 1990.
La senadora vivió hasta los 16 años en Breu Velho, en Seringal Bagaço. Después de haber contraido malaria en cinco oportunidades, se mudó a Rio Branco donde, además de tratarse de su enfermedad, estudió y trabajó como empleada doméstica. Diez años más tarde se graduó en Historia en la Universidad Federal de Acre. Antes de desembarcar en la política, fue profesora de enseñanza secundaria.
Marina Silvia está casada con Fábio Vaz de Lima y tiene cuatro hijos, Shalom, Danilo, Moara y Mayara.
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