
La Fórmula 1 vivió una de las mayores sorpresas de la historia en 2007. En el GP de Brasil, el finlandés Kimi Raikkonen, de Ferrari, superó las expectativas de los fans del automovilismo y se quedó con el título de la temporada, superando al inglés Lewis Hamilton, debutante y quien lideró gran parte del campeonato, y al español bicampeón de la categoría, Fernando Alonso, ambos de la McLaren. El brasileño Felipe Massa se quedó en la cuarta colocación. El año, sin embargo, quedó marcado por el escándalo de espionaje que involucró a las escuderías inglesa e italiana. El jefe de Diseño de McLaren, Mike Coughlan habría recibido informaciones confidenciales del mecánico de Ferrari, Nigel Stepney, y las mismas fueron utilizadas en el dibujo del modelo 2007 del coche de la escudería. McLaren fue condenada por la Federación Internacional de Automovilismo (FÍA) a perder todos sus puntos en el Mundial de Constructores, además de pagar una multa de US$ 100 millones.