Escudo
Datos
Fundación: 1957
Num. de afiliados: 53
CAF
Confederación Africana de Fútbol
La fundación tardía de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), en 1957, tuvo
como consecuencia un retraso en el desenvolvimiento del fútbol continental.
En las primeras ocho ediciones de la Copa del Mundo, apenas una vez,
en 1934, África tuvo una representación. Egipto jugó apenas
un partido y terminó 13º.
El continente sólo pudo tener presencia regular en la Copa del Mundo
de 1970, cuando Marruecos estuvo en México. Los efectos de esa mayor
experiencia internacional en el continente fueron inmediatos. A cada
año, Africa gana protagonismo en el escenario mundial y será sede
por primera vez de la Copa del Mundo, Sudáfrica 2010, cuando tendrá
récord de 10 representantes.
Los mejores resultados en la competición no pasan de cuartos de final,
con Camerún en 1990, y en 2002 con Senegal. El fútbol del continente
intenta combinar técnica y velocidad, incorporando mayor competitividad
y regularidad.
A lo largo de los últimos años, Camerún y Nigeria aparecen como las
potencias africanas con participaciones frecuentes en la Copa del
Mundo. Pero ambas quedaron fuera del último Mundial, en Alemania 2006.
Esto demuestra el surgimiento de otras fuerzas, por un lado, y por
el otro, muestra las dificultades de un país del continente de mantenerse
entre las principales selecciones del mundo por un largo tiempo.
De cualquier forma, se ha beneficiado con la presencia, cada vez mayor,
de sus jugadores en clubes europeos. Antes, los africanos se veían
limitados a competir en sus países y sentían la diferencia cuando
enfrentaban a selecciones de otros continentes.
En este momento, el mayor desafío para los africanos pasa por combinar
los beneficios del profesionalismo con la irreverencia de su fútbol,
a veces confundido con ingenuidad. Para aplicar esta fórmula, los
países han optado por la contratación de técnicos europeos. Pero ninguno
de ellos aún tuvo los resultados esperados, por el poco tiempo que
permanecen al frente de las selecciones.
El potencial para la formación de una selección con chances de ser
campeón mundial existe. El certificado de ello está en los éxitos
mundiales en categorías juveniles. Países como Ghana y Nigeria tienen
mejores resultados en mundiales Sub-20, Sub-17 y Sub-15 que otras
naciones con más tradición futbolera.
En los Juegos Olímpicos, por ejemplo, Africa suma dos medallas de
oro en las últimas tres ediciones. Camerún, en 2000, y Nigeria, en
1996, demuestran que la conquista de buenos resultados del continente
en una Copa del Mundo es sólo cuestión de ajustes.