| La obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo determinado por un Índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 25), que por lo general, y no siempre, se ve acompañado por un incremento del peso del cuerpo.
Esta es una patología frecuente en nuestra sociedad y se le considera como un factor de riesgo para algunas enfermedades crónicas como las cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, dermatológicas, gastrointestinales, osteo articulares, ictus y algunas formas de cáncer.
"El tratamiento correcto se sustenta una vez hecho el diagnóstico correcto, para ello, es indispensable la interacción de otras especialidades, tales como nutrición, sicología, psiquiatría, kinesiología, los cuales deben aportar sus conocimientos para lograr una correcta pérdida ponderal. Todo apunta a la búsqueda de estrategias dirigidas, a la disminución de la ingesta alimentaria y al aumento del gasto energético", comenta Roberto Mendoza, docente de la Escuela de Química y Farmacia.
Fármacos
No existe la formula milagrosa para bajar de peso. Muchas veces los fármacos son un complemento del tratamiento. "Deben usarse medicamentos con eficacia clínica demostrada y exenta de efectos adversos, ya que por ser la obesidad una enfermedad crónica muchas veces estos medicamentos deben usarse por largo tiempo", agrega el químico farmacéutico.
Dentro de los fármacos utilizados, está la Efedrina. "Este es un alcaloide aislado en 1887 y se usa normalmente como descongestionante nasal y para el asma. Si bien es cierto este principio activo posee efectos farmacológicos benéficos también se le atribuyen efectos secundarios, los que muchas veces son dañinos y pueden potenciar alguna enfermedad que tenga el paciente de base. Estos efectos son, por ejemplo, taquicardia, sudoración, dolor de cabeza, hipertensión", explica el profesional.
La Efedrina disminuye la grasa corporal disminuyendo el apetito y estimulando el gasto energético y oxidación grasa.
Otro fármaco muy utilizado en la actualidad es el Orlistat. "Este principio activo tiene por función farmacológica inhibir en forma específica y en forma prolongada las lipasas pancreáticas. De esta forma al verse inhibidas, la grasa que es ingerida no es digerida ni absorbida. Este efecto muchas veces se traduce en esteatorrea (dícese de un exceso en la cantidad de grasa en las heces), además se presenta flatulencia, urgencia fecal, entre otros efectos, estos son directamente proporcionales a la ingesta de grasa en la dieta", explica el docente de la U. Andrés Bello de Chile.
"La ingesta diaria de grasa debe distribuirse entre las tres comidas principales para impedir dichos efectos adversos. Por ello, si la dieta no contuviese grasa, eventualmente, podría omitirse la dosis de Orlistat", dice el químico farmacéutico.
"Si bien es cierto el principio activo del Orlistat es bueno, el paciente debe seguir concomitantemente una dieta nutricional equilibrada y moderadamente hipocalórica, para obtener los resultados de la tan anhelada baja de peso", concluye.
El peso perdido que se logra con el Orlistat varía dependiendo de la persona. En pruebas realizadas durante un año, entre el 35.5% al 54.8% de los voluntarios lograron un descenso en la masa corporal superior al 5%, aunque esta masa no necesariamente era grasa. Un número significativo de los voluntarios recuperó el peso después de abandonar el tratamiento.
Contraindicaciones
Quienes vayan a comenzar un tratamiento con Orlistat deben considerar que este fármaco se contraindica en los siguientes casos:
Deficiencia en la absorción.
Disfunción de la vesícula biliar (por ejemplo tras una colecistectomía).
Embarazo y lactancia.
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