"No hay rebrote porque nunca terminó la actividad del virus, que siguió activo y circulando y afectando a algunas personas, pero no matando afortunadamente", explicó hoy el ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, en declaraciones radiales.
La prensa local advirtió esta semana sobre un posible rebrote del mal luego del fallecimiento en la última semana de una mujer de 61 años y de un joven de 22 años en la provincia de Buenos Aires, la mayor del país, debido al virus H1N1.
"La mujer tenía un problema respiratorio crónico, lo que predispone a la aparición del virus" y, en el caso del joven, se realizan estudios para "evaluar si había alguna enfermedad preexistente", detalló Zin a Radio Provincia.
En su último reporte de la enfermedad, divulgado el pasado 29 de octubre, el Ministerio argentino de Salud informó que este año se registraron 593 muertes por el virus y 10.209 personas infectadas en el país.
"Se han registrado casos y se van a seguir registrando casos, pero en nuestro país el pico epidémico ha pasado", aseguró el pasado viernes el ministro argentino de Salud, Juan Manzur.
"El virus sigue teniendo la benignidad que conocimos: en un porcentaje altísimo de casos no provoca ninguna complicación; evoluciona como una gripe común y no mucho más que eso", añadió a tono Zin.
De todas formas, Manzur consideró que "hay que mantener los sistemas en alerta, fundamentalmente lo que tiene que ver con la higiene, desde el lavado de manos hasta que las personas que padezcan los síntomas concurran rápidamente a la atención medica".
El brote de la enfermedad mantuvo paralizada a Argentina a mediados de este año, en pleno invierno austral, a raíz de la suspensión de clases en buena parte del país por alrededor de un mes, el aplazamiento de todo tipo de actividades, el cierre de comercios y otras entidades.







