| EFE |
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| Alonso fue amo y señor en la pista de Shangai. |
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Así fue la carrera en China
Temporada perfecta para Renault. En su mejor año la escudería francesa se lleva a casa el doblete máximo de la Fórmula 1. Un Alonso demoledor en China y la mala racha que persigue a los McLaren, permitieron la consagración como el mejor de los constructores para el equipo que dirige Flavio Briatore.
Con el 1-2 desde la largada, este título parecía cosa juzgada para los autos auriazules. Y terminó de consumarse con el amplio dominio que impuso el español, con el retiro de Juan Pablo Montoya a mitad de carrera por fallas mecánicas y por un par de neutralizaciones que definieron todo a favor de los Renault.
Alonso ganó de punta a punta, sin discusión a un ritmo demoledor que lo llevó a sacar hasta un segundo de ventaja por vuelta. Su auto siempre estuvo confiable y consiguió cerrar la temporada con bandera a cuadros a bordo.
Kimi Raikkonen intentó darle alcance pero debió conformarse con un segundo lugar en el podio, seguido por Ralf Schumacher de Toyota.
En medio de la euforia, el español se perimitió un festejo en inglés con el ritmo de "we are the champions" que emocionó a todo su equipo, incluido Briatore.
Terminó así la hegemonía que Ferrari venía cosechando desde el año 2000. Un joven de 24 años, la experiencia de Briatore y un soporte técnico que pocas veces se lleva los reconocimientos, lo hicieron posible.
Felicidades Renault
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