|
Alrededor de 300 personas se reunieron el domingo en el Centro Asturiano de Buenos Aires para seguir el Gran Premio de Brasil de fórmula uno y celebrar el tercer puesto de su paisano Fernando Alonso, que se convirtió en el piloto más joven que gana el Campeonato Mundial de esta modalidad.
En medio de aplausos, vasos de sidra, gaiteros y flamear de banderas azul celeste, los asturianos festejaron alborozados la victoria de Alonso, segundo hispano parlante que se alza con el título tras el argentino Juan Manuel Fangio.
La concentración se celebró en el Campo Covadonga, una de las dos sedes sociales del Centro, donde los asistentes se congregaron en torno a una pantalla gigante de televisión para jalear todo el desarrollo de la prueba, y estallar en un prolongado aplauso durante la última vuelta de la carrera.
El Centro Asturiano de Buenos Aires agrupa a unos tres mil socios, la mayoría de los cuales son hijos o nietos de emigrantes del Principado llegados a Argentina en la segunda mitad del siglo pasado.
El Centro, fundado en 1913, llegó a tener en su momento de mayor esplendor unos quince mil socios, pero el descenso en el número de emigrantes, el fallecimiento de los más ancianos y las diversas crisis económicas que atravesó Argentina en los últimos años mermaron considerablemente sus filas.
El presupuesto anual del Centro sobrepasa el millón doscientos mil dólares, sufragados en su mayor parte con las cuotas de los socios.
|