| EFE |
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| Zinedine Zinane salió expulsado de la final. |
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Zidane, de 34 años, palpitó en solitario desde el vestuario la definición en la tanda de penales 5-3 (1-1) que le dió a Italia su cuarto cetro ecuménico.
Cansado y exhibiendo cierta impotencia en el juego, Zidane perdió la paciencia cuando al minuto 111 volvió sobre sus pasos y agredió con un cabezazo en el pecho al defensa Marco Materazzi. El público galo no podía creer que su ídolo dejara la cancha por una contingencia disciplinaria, pero el estratega se fue con la cabeza gacha al vestuario, casi sin saludar a su gente.
Tampoco había jugado un partido digno de su despedida y no pudo convertirse en el eje de la selección 'bleu' distribuyendo balones a izquierda o derecha y desplegando sutilezas como en otras jornadas, pero dejó su sello de calidad al ejecutar con maestría el disparo del penal cerca del comienzo del partido.
Conductor elegante, preciso, de gran dominio de balón mostró todo su talento en esa acción, a los 6 minutos, cuando le 'picó' el balón a Gianluigi Buffón con una frialdad que dejó helados a los miles de franceses presentes en el Olimpiastadion de Berlín.
Como cuando un mago está a punto de mostrar sus habilidades, el suspenso acompañó la jugada, hasta que el balón picó detrás de la línea de sentencia luego de rebotar en el horizontal, mientras los hinchas franceses pasaban del escozor al fervor ilimitado.
El ex jugador de Cannes, Burdeos, Juventus y Real Madrid fue lentamente hacia el balón, esperó a que Buffón se inclinara a su derecha y su disparo casi sin fuerza pero inatajabale le permitió soñar a Francia, que se colocó con 1-0 a favor gracias a ese penal.
De paso, el verdugo francés dejó sin récord a Buffón, quien pudo haber logrado una nueva marca histórica en un Mundial si no le convertían hasta después del minuto 65.
Pero en el suplementario el viejo conductor se agotó y ya casi no acompañaba las jugadas de ataque de su equipo, aunque el técnico Raymond Domenech lo dejó en el campo de juego esperando una estocada, alguna genialidad, algo impensado.
Y casi acierta Domenech, porque el cotizado jugador estuvo a punto de marcar de cabeza obligando a una estirada heroica de Buffón, al minuto 109 dos antes de ser expulsado.
En la primera etapa le alcanzó con la fina ejecución del penal, aunque en el juego no pudo adueñarse de la conducción de la 'bleu', perseguido por todos los sectores por el implacable centrocampista italiano Gennaro Gattuso.
La selección de Domenech sintió que Zidane no pudiera entrar más asiduamente en contacto con el balón hasta, pero al minuto 53 cedió un preciso pase a Florent Malouda, quien estuvo a punto de convertir ante la salida de Buffón.
"Zizou", "Zizou", lo ovacionaron los simpatizantes franceses seis minutos más tarde tras hacer pasar de largo a dos defensores italianos en una jugada sin consecuencias, pero en la que demostró su clase una vez más.
En su partido 108 en la selección gala, Zidane se despide con sabor amargo gloria a los 34 años tras 17 años de carrera profesional plagada de títulos y reconocimientos.
Doce títulos a nivel de clubes y la selección francesa atesoró el ídolo francés, el más preciado el del Mundial-98 jugado en su país
Su palmarés se puede resumir de manera sencilla, como lo falicitan los grandes jugadores: ganó los títulos en juego más importantes para un futbolista profesional, pero el de Francia-98 fue el que lo catapultó a la historia.
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